Desvío de aguas a la región de Jalapão

En el 2000, Paulo Garcia, Fani Mamede y Wilson Cabral se reunieron en un curso de Conservación Estratégica (CSF) en el Brasil. Allí idearon una propuesta para analizar uno de los proyectos de desviación de aguas más grandes de su país. Se concentraron en una propuesta que dispone el desvío de aguas del río Tocantins, en la parte central del Brasil, al río São Francisco, cuyo curso llega hasta la árida región del nordeste. El proyecto afectaría a Jalapão, una singular zona de transición de la vegetación del Cerrado y la Caatinga.

Los hallazgos de su análisis indican que los beneficios económicos del proyecto no llegarían a cubrir los costos. Junto con otros factores, este descubrimiento animó a las autoridades de parques del Brasil y del estado de Tocantins a crear una extensa área protegida de más de 1,7 millones de hectáreas.